DISCO: MBA Cómo Están mis amigos - de Teresa Parodi

Una de las artistas que más me ha cautivado desde siempre con su vuelo y sensibilidad a la hora de componer e interpretar es sin duda la gran correntina Teresa Parodi.

Como leerán, ya comenzamos de forma muy imparcial.

Con una trayectoria de mas de 40 años, sigue activa como una de las figuras representativas de la cultura. Si bien su discografía cuenta con altibajos a nivel de producción, no así su canción pura.


Tapa Disco - “Mba-é pa Reicó Chamigo” (¿como están mis amigos)
Tapa Disco - “Mba-é pa Reicó Chamigo” (¿como están mis amigos)

El disco de hoy es “Mba-é pa Reicó Chamigo” (¿como están mis amigos) publicado en 1986 por la extinta Polydor .


Primero, lo primero...la historia.

Este no es su disco debut, de hecho para este año contaba con tres álbumes en su haber, su primera y rutilante actuación en Cosquín en 1984 y había participado como cantante invitada del Quinteto de Astor Piazzola. Sumado a estos logros, su ultimo disco “El purajhei de Teresa Parodi” (1984) se vendía como pan caliente con dos de sus mas grandes éxitos (quizás de toda su carrera) “Pedro Canoero” y “Apúrate José”. Claramente, venía volando alto.


Entrando al estudio

El ´86 la tenía a la compositora con mucha confianza, un puñado de canciones sólidas y una formación de grandes músicos que la acompañaban también en sus shows. Los hermanos Acuña, Néstor en acordeón y Ariel en guitarra solista, Carlos Berguesio en guitarra base, Oscar Alem en bajo acústico y Fernando Suárez Paz en violín. En el disco se destacan mucho en cuanto a virtuosismo y sensibilidad el acordeón y el violín.

Se escucha a una banda muy sólida y ensayada, comandada por Carlos Berguesio, quien además realizo los arreglos. Tanto estaba afianzada la banda que la grabación tomo apenas dos meses (marzo-abril de ese año).


Canción sobre canción

Entramos en este viaje con un recitado en el cual Teresa nos habla de su pueblo con un carácter nostálgico y trata de pintarnos ese paisaje. “Allá por las tardes” va describiendo el paisaje visual y sonoro de ese pueblo con un chamamé sencillo y al pie.

Me confieso como “No fan” del recitado poético pero debo reconocer el ímpetu que le imprime al comienzo. Fuerza nostalgiosa, al mejor estilo tanguero.

Quizás no es la mejor forma de comenzar un disco que no va a abordar completamente la temática pueblo, pero funciona. Quizás la decisión de colocarlo primero es la inclusión de dos grandes invitades en calidad de músicos: Antonio Terrago Ros en acordeón y Ulises Bastanzio en violín. Aparece, aunque no se acredita, una segunda voz que refuerza armónicamente la melodía. Lo mas probable es que sea de Carlos Berguesio.

“La casa del tío Miguel” comienza de la misma manera que su antecesor. Será una característica de este disco ese tipo de comienzo recitado. Tenemos una canción que habla de la infancia, la inocencia, las cosas que se fueron para siempre.

Parodi tiene una capacidad realmente admirable para situarnos en tiempos mas simple con su manejo de los matices. Se le abre el pecho para expresarnos dolor en un grito y nos susurra el oído con una profunda naturalidad.

Aparece ni más ni menos un joven llamado Lito Vitale tocando en piano. Alcanza solo con su piano y la guitarra de Carlos para llevarnos ahí. Gran decisión de instrumentación porque quizás colocar el violín acá habría sido demasiado golpe bajo.

Llegamos a otro de sus grandes éxitos. Un chamamé hecho y derecho con un plus. Verán, el chamamé canción estaba cobrando fuerza. Lxs nuevxs musicxs tomaban otras decisiones armónicas, se formaban y escuchaban otros géneros. Esto enriqueció el género, sin lugar a dudas pero se gano la bronca de los conservas de siempre. Acá escuchamos unos disminuidos muy copados y unas pausas que le dan mucho aire al tema, le dan ese plus a la vez que no le quitan fuerza y no se sienten pretenciosos.

“La negra Eulogia” es otra de esas canciones de Teresa que describen personajes (escucharemos muchas en este disco). Nos habla de una lavandera que cuenta historias y que las cuenta muy bien porque “sabe el secreto de cada piedra de este lugar”. Teresa quiere saber más, quiere que le cuenten, parece una niña sentada en el piso mirándola con admiración. Si, hay mucha infancia en este disco para una joven de mas de 30 pero que, no olvidemos, fue docente de escuela. Gran trabajo de Néstor Acuña en el acordeón. Punto altísimo del disco.



“Lo que pueden los Indios” (compuesta con Carlos, el maestro) No puedo ser imparcial acá, escucho todo más que bien. Una historia bien contada, una melodía bellísima, un contrapunto de acordeón y violín bellísimo (Acuña y Suárez Paz) que parece que están jugando como dos pibes, y la dulce voz de Marián Fariaz Gómez haciendo dueto con Teresa.

Inocencio Rosales es el protagonista de la historia, un indio honrado que vende figuras de madera que el mismo talla en el pueblo pero que vive en la isla de enfrente con su esposa, la Juana. Algo me pasa en el pecho cuando Teresa dice con tanta vehemencia “Ya verán un buen día estos señores lo que pueden los indios”.