Blog Abierto - Arte Independiente

Pares cotradictorios

Cuando ves que la vida se está escapando, y que aún así te aferras a ella tanto como para permitirte traer otra vida al mundo, puede parecer egoísta para muchos... Pero, sentir la felicidad plena dentro de tanta amargura es lo más bello que puede existir. Crear vida, qué acto más poderoso, imponente, impresionante y sorprendente, mágico, aterrador y esperanzador a la vez... Un instante en que la felicidad se cruza con la tristeza y en el cual ambas se abrazan para acompañarse mutuamente el tiempo que cada una dure. Y es que la vigencia de cada una es tan relativa, inexplicablemente inoportuna y a la vez tan remotamente inexperta en aspectos relacionados con el tiempo, que una puede avanzar mientras la otra desaparece y viceversa, y es que aunque por un instante, que pueden ser meses o un día, dependiendo cómo se lo tome, sea eterno, nunca es suficiente.

Ante la tristeza nunca es suficiente llorar y sentir esa presión agobiante en el pecho, y ante la felicidad, los resultados son casi los mismos aunque el objetivo sea diferente: felicidad - tristeza.

Volver el tiempo a aquellos momentos felices y reproducirlos de una nueva forma, en un nuevo panorama, es indudablemente dislumbrante, y adormecer la tristeza por momentos, duren lo que tengan que durar, es un privilegio digno de afrontar y asumir con cordura, pertinencia y presencia.

Qué locura la vida en la muerte misma, qué mágico momento en que ambas se miran a los ojos e intercambian los frutos de sus creaciones, qué insistente una con la otra y qué necesariamente contradictorias, aunque cómplices del destino que las conduce por el mismo camino a dividir el alma en dos para tomar una y crear otra de una manera tan singular y magnífica que nada existe en el mundo que se compare con esa sensación de saber que uno dejará de existir, pero que en esa ausencia alguien surgirá nuevamente en una nueva esencia y vitalidad.

Qué magnifico momento, qué única sensación, qué loca cordura, qué irónica imperfección, de la ausencia y la presencia, la muerte y la vida, la luz y la eterna oscuridad.